Riesgos de llevar piercings en la lengua

En los tiempos que corren se ha generado una moda, ya muy establecida, de hacerse piercings por el cuerpo, en las orejas, nariz, ombligo… pero el más popular sin duda es el de la boca y la lengua, sobre todo entre los jóvenes.

Cada vez hay mas gente que, por motivos estéticos, se hace piercings en las mejillas, en los labios o la lengua, exponiéndose a ciertos efectos y consecuencias que pueden causar problemas y que hay que tener en cuenta.

El piercing que más gusta es el de la lengua, que se trata de tener una barrita de metal atravesándola por el medio, cuestión que puede ser peligrosa por varios motivos. La lengua es un músculo por donde pasan vasos sanguíneos importantes, por lo que al colocar un objeto externo, los vasos pueden quedar expuestos a bacterias de la propia boca, corriendo el riesgo de infección.

Aparte del riesgo de infección, este tipo de piercing genera ciertos efectos secundarios. Uno de ellos, el más común, es la inflamación de la lengua, que dura unos pocos de días pero con el riesgo de poder bloquear las vías respiratorias. Otro efecto sería dolor, quemazón y sobreproducción de saliva.

Además, hay que tener en cuenta que, aparte del posible daño en la salud, este tipo de piercings puede dañar la dentadura y la boca en sí, ya que al llevar un piercing estás llevando una pieza de metal en la boca, rozando los dientes y las encías todo el rato. Esto podría astillar algún diente, así como desgastar encías, por lo que con el paso de los años podrías necesitar empastes o tratamientos dentales.

Si eres de los que tienen un piercing, o varios piercings orales, o lo tuviste alguna vez, es recomendable ir a ver al dentista para que examine el estado de la boca, evaluar posibles daños causados y prevenir problemas.