Los beneficios de la mamografía superan a sus perjuicios, sobre todo entre los 50 y 69 años

Investigadores de 16 países distintos, convocados por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, o IARC por sus siglas en inglés, han evaluado los efectos preventivos y adversos de los distintos métodos de detección de cáncer de mama. Los resultados sostienen que los beneficios de las mamografías son mayores que sus efectos negativos en mujeres entre 50 y 69 años.

Los resultados se han publicado hoy en el New England Journal of Medicine, y ofrecen una actualización sobre los anteriores manuales del cribado del cáncer de mama. “El nuevo manual proporciona una base sobre la que los gobiernos y las partes interesadas pueden implementar mejores estrategias de intervención con el fin de salvar más vidas”, explica Christopher Wild, director de la IARC.

Después de revisar toda la literatura científica publicada, los expertos llegaron a la conclusión de que existen pruebas suficientes que demuestran que la mamografía de cribado es eficaz en la reducción del 40% de la mortalidad por cáncer de mama en mujeres de 50 a 69 años. Varios estudios demostraron igualmente que la mamografía de cribado de las mujeres de 70 a 74 años también se traduce en una importante reducción de la mortalidad del cáncer de mama.

“Tras considerar los beneficios y daños de la mamografía, se muestra un beneficio neto en las mujeres 50 a 69 años de edad”, añade Lauby-Secretan, científico de la IARC encargado de la serie de manuales. “La reducción significativa en la mortalidad por cáncer de mama observado en este grupo de edad es mayor que los efectos de sobrediagnóstico y otros adversos“.

Según los científicos, aunque numerosas investigaciones han analizado los efectos beneficiosos de otras modalidades de cribado de la mamografía, ninguna de las nuevas tecnologías, ya sea como complemento o como sustituto de la prueba, tenía suficiente evidencia de una reducción en la mortalidad por cáncer de mama.