La contaminación retrasa el crecimiento del feto

Un equipo de científicos del Centro de Investigación de Epidemiología Ambiental de Barcelona, CREAL, ha descubierto que una exposición por parte de la madre a dióxido de nitrógeno (NO2) se puede asociar a un menor crecimiento del feto. Esto ocurre cuando hay una exposición al gas, principalmente por el tráfico, en las primeras fases del embarazo.

Monica Guxens, investigadora del CREAL y participante en el estudio, explicó que “pocos estudios habían medido la biometría fetal de manera longitudinal, con el fin de comprobar las zonas de especial vulnerabilidad. El objetivo fue investigar el impacto de la exposición del dióxido de nitrógeno en la biometría fetal y neonatal“.

En cada trimestre de embarazo se midió en 2.478 fetos el diámetro bioparietal, que es la distancia que existe entre los dos huesos parietales del cráneo, la longitud del fémur, la circunferencia abdominal y el peso fetal estimado. Estas medidas, así como la antropometría del bebé al nacer, se han evaluado usando curvas de crecimiento específicas a las doce, veinte y 34 semanas de gestación.

Los investigadores encontraron que un aumento de diez micras por metro cúbico en la exposición media de NO2 durante las doce primeras semanas de embarazo se asociaba con menor crecimiento en este periodo en la circunferencia abdominal y el peso fetal estimado.

“La misma exposición se asoció inversamente con un menor crecimiento entre la semana veinte y 34 en el diámetro biparietal, la circunferencia abdominal y el peso fetal estimado, pero se observó un patrón menos consistente de asociación en el crecimiento de longitud del fémur“, ha indicado la investigadora.