El dolor físico se hace más fuerte si estamos estresados

El estrés aumenta en gran medida la intensidad del dolor y reduce nuestra capacidad para hacerle frente, o al menos eso afirma un nuevo estudio llevado a cabo por el Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Tel Aviv, Israel, cuyos resultados se han publicado en la revista Pain.

Para realizar la investigación se contó con la participación de 29 hombres que se sometieron al programa Montreal Imaging Stress Task, por sus siglas MIST, que se trata de un algoritmo informático diseñado específicamente para inducir el estrés psicológico. Primero, se les pide a los participantes que respondan a unas de preguntas pero antes se les comenta que la puntuación media que suele lograr una persona normal en el test es de un 80%. Pero, por más que lo intentan, sus resultados no pueden alcanzar más del 45%, lo que les pone automáticamente en situación de estrés.

Antes y después de esta prueba, los voluntarios fueron sometidos a experimentos para evaluar su umbral del dolor respecto al calor y su capacidad para hacer frente a esta clase de dolor.

Según sus niveles de estrés fueron divididos en grupos, descubriendo que los hombres que experimentaron mayores niveles de estrés psicológico tenían una capacidad mucho menor de soportar el dolor, en comparación con los hombres que tenían menores niveles de estrés.

Ruth Defrin, líder del estudio, explica que “cuanto mayor es la percepción de estrés, la capacidad de modulación del dolor se transforma. En otras palabras, el tipo de estrés y la magnitud de su valoración determinan su interacción con el sistema del dolor”

En base a este descubrimiento, los investigadores aconsejan reducir nuestra exposición al estrés cuanto sea posible, ya que la vida actual expone a los individuos a muchas situaciones estresantes y recurrentes. Aunque no existe forma de predecir el tipo de estrés que sentiremos en diferentes circunstancias, es recomendable hacer todo lo que podamos para evitar la cantidad de estrés en nuestras vidas.